NUESTRA REALIDAD



(poema)



Siento que a muchas personas

les parecerá un poco extraño

que un tema como el que sigue

de alegría, no haga daño.
 

Precisamente de eso

de eso mismito se trata

de que la gente comprenda

una realidad innata.
 

Hemos venido a este mundo

en especiales condiciones

pero no lo olviden señores

que somos también gestores.
 

Gestores de una misión

y de una vida muy propia

que hemos de compartir

con sus mejores notas.
 

Esto lo digo porque a veces

en el camino de la vida

nos encontramos con alguien

que de esta forma no opina.
 

Nos ven como cosas raras

como si fuéramos bichos,

no piensan, ni se imaginan

lo profundo que vivimos.
 

Y para que ustedes juzguen

los sentimientos tan lindos

las vivencias tan profundas

la alegría que sentimos

les cuento lo que me inspira

mi hija que es especial.
 

Especial porque es capaz

de especialmente "amar".
 

Y te digo así, Valentina:
 

A mi hija sordociega:
 

El día que tú naciste

cambió de sentido mi vida

el día en que tu naciste

me entregaste lo que del cielo traías.
 

Ni el azul intenso del cielo

ni el dulce canto del pájaro

pero sí, ternura y calor

a través de tus lindas manos.
 

Me siento muy satisfecha

por el amor que Dios me ha dado

me siento muy satisfecha

por tenerte conmigo, a mi lado.
 

Saldremos siempre adelante

con el corazón entregando

a al final de este camino,

nuestro Señor, esperando.
 

Me convertiré en tus ojos

te interpretaré los cantos

serás capaz de escuchar

mis alegrías y llantos.
 

Conocerás de la vida

del cariño, su calor

de los hombres, su ternura

y la grandeza del "Amor"


 

Olga León Parilli
 

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Última actualización 24 de abril de 1999